mis metaforas
EL ARBOL TORCIDO.
«Aprendiz: Maestro, he oído un proverbio chino, pero no lo entiendo.
Maestro: Dímelo.
Aprendiz: ‘El árbol torcido ha vivido su propia vida. El árbol recto ha vivido en el bosque’.
Maestro: Mira el bosque: ¿qué árboles son talados primero?
Aprendiz: Los rectos, fuertes, sin defectos.
Maestro: Porque son útiles: se convierten en vigas, mesas, puertas. Precisamente por eso no viven mucho.
Aprendiz: ¿Y el que es torcido, retorcido, lleno de nudos?
Maestro: No le sirve al carpintero. Y así permanece en pie.
Aprendiz: Mmm.
Maestro: Quien vive solo para ser útil a los demás a menudo termina consumido. Quien acepta su propia naturaleza encuentra espacio para vivir.
Aprendiz: ¿Entonces no debo ser perfecto?
Maestro: No. Debes ser verdadero. En un mundo que corta lo que es recto, la rareza es una forma de sabiduría, la libertad, una forma de longevidad.
A veces no ser “adecuados” es lo que nos salva. Sé el árbol torcido que vive su propia vida».
Tony



















